LA PRACTICA DEL ZAZEN

La práctica del zazen no es algo distinto del despertar. Así durante el zazen, no es preciso buscar la obtención de nada. El zazen es simplemente concentración sobre la postura, la respiración y la actitud del espíritu.

La Postura


Sentado en el centro de zafu (cojín redondo), se cruzan las piernas en loto o semiloto. En la posición del loto, los pies presionan en cada muslo las zonas que contienen puntos de acupuntura importantes correspondientes a los meridianos del hígado, la vesícula biliar y los riñones.
Con la pelvis basculada hacia adelante, la columna vertebral arqueada al nivel de la quinta vértebra lumbar, la espalda y la nuca rectas, se presiona la tierra con las rodillas y el cielo con la cabeza. El mentón está bien recogido, el vientre distendido, la nariz está en la vertical del ombligo.
Una vez en la posición, se colocan los puños cerrados, encerrando el pulgar, sobre los muslos, cerda de las rodillas, y nos balanceamos de izquierda a derecha, siete u ocho veces, reduciendo la amplitud del movimiento, hasta encontrar la vertical de equilibrio. Se saluda (gassho) juntando las manos delante de sí, palma contra palma, a la altura de los hombros, manteniendo plegados los brazos bien horizontales. Se coloca entonces la mano izquierda en la mano derecha, con las palmas hacia el cielo, contra el bajo vientre. Los pulgares en contacto por su extremidad, mantenidos horizontales por medio de una ligera tensión, no dibujan ni montaña ni valle. Los hombros distendidos caen naturalmente, retirados hacia atrás y con los omóplatos no salientes. La punta de la lengua toca el paladar. La mirada se pone, sin fijar, a aproximadamente un metro de distancia. Los ojos semicerrados no miran nada, a pesar de que, intuitivamente, se vea todo.

La Respiración

Juega un papel primordial y no se puede comparar a ninguna otra. Está dirigida, antes que nada, a establecer un ritmo lento, potente y natural. Hay que concentrarse en una expiración larga, profunda e imperceptible. La inspiración se hace automáticamente. El aire es expulsado lenta y silenciosamente, mientras que el empuje debido a la expiración aumenta la presión sobre el bajo vientre y baja el centro de gravedad. Hay que presionar sobre los intestinos, provocando de esta manera un saludable masaje de los órganos internos. Los maestros comparan la respiración del zazen al mugido de la vaca o a la expiración del bebé que grita, recién nacido.


La Actitud del Espíritu


La respiración justa no puede surgir más que de una postura correcta. Asimismo, la actitud del espíritu se desprende naturalmente de una profunda concentración sobre la postura y la respiración. El ejercicio del soplo justo permite neutralizar los estreses, dominar las pasiones y los instintos, controlar la actividad mental.
La circulación cerebral mejora notablemente y el flujo consciente de los pensamientos se detiene, mientras que la sangre fluye hacia las capas profundas del cerebro. Mejor irrigadas, se despiertan de un semisueño y su activación produce una impresión de calma, de bienestar, de serenidad próxima al sueño profundo, pero plenamente despierto. El sistema nervioso se distiende, el paleocórtex está en plena actividad. Se está receptivo, atento al máximo a través de cada una de las células del cuerpo. Se piensa con el cuerpo, inconscientemente, superando cualquier dualidad y cualquier contradicción, sin malgastar energía.
Nuestra civilización ha educado, afinado y complicado el intelecto. Ha perdido de vista la intuición y la sabiduría ligadas al núcleo interno del cerebro. Por esta razón el zen es un tesoro inestimable para el hombre moderno. Por la práctica regular del zazen, le ha sido concedida la suerte de renovarse volviendo al origen de la vida. Accede a la condición normal del cuerpo-espíritu captando la existencia en su raíz.
Sentado en zazen, se dejan las imágenes, los pensamientos, las formaciones mentales surgidas del inconsciente que pasen como nubes en el cielo, sin oponerse y sin aferrarse a ellas. Como sombras delante de un espejo, las emanaciones del inconsciente pasan, vuelven a pasar, y se desvanecen. Se llega al inconsciente profundo, más allá de cualquier pensamiento. El zen es muy simple y, al mismo tiempo, muy difícil de comprender. Es asunto de esfuerzo regular y de repetición como la vida. Sentado sin preocupación ni espíritu de provecho, si vuestra postura, vuestra respiración y la actitud de vuestro espíritu están en armonía, comprenderéis el verdadero zen, tocaréis la naturaleza de Buda.

El ZEN en el Ecuador

Desde 1971, en la casa de la Doctora Vera Schiller de Kohn, en la esquina de la 12 de Octubre y Lizardo García, se empezó a practicar la Meditación Zen o Zazen. Los iniciadores de ésta meditación fueron la Doctor a Vera de Kohn y el Sacerdote Jesuita y Antropólogo Padre Marco Vinicio Rueda. La Doctora Kohn se formó con e l Maestro Karlfried Durkheim en Rütte, la Selva Negra en Alemania. Y el Padre Marco Vinicio Rueda se formó en esta práctica con el Maestro Taisen Deshimaru, en Paris.
En e l CDI fundado por la Doctora Vera de Kohn y el Padre Marco Vinicio Rueda, se ha practicado e l ZAZEN durante 39 años.

Horarios 

En Quito: Casa  de  la  Dra.  Kohn (Lizardo García E 10-65 y Av. 12 de Octubre)

  • Sábados a  las  6:55 a.m.  hasta  las  8:00 a.m. Luego de la meditación se comparte voluntariamente un desayuno sencillo.
  • Lunes de  7:55p.m.  a  9 p.m. 

Instructor: Alberto Gómez de la Torre  (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Todos los cuartos sábados de cada mes se hace un ZAZENKAI de 7 a.m. a 12 a.m. que consiste en hacer Zazen y guardar silencio. Se lee un texto y luego se dialoga sobre el tema y sobre el progreso de cada uno.
Lecturas: el primer jueves de cada mes, de 7:00 p.m. a 8:00 p.m. tenemos lecturas sobre Zen y sobre la práctica de Zen.

Sesshin


Es un período de entrenamiento intensivo en el zazen. De uno a varios días de vida colectiva, de concentración y de silencio en el Dojo y fuera de él. Se hacen de cinco a siete horas de zazen al día; se intercalan conferencias, lecturas, mondos, comidas y trabajos manuales en beneficio del lugar donde se hace zazen.
El CDI organiza cuatro Sesshines al año que se llevan a cabo en el Dojo de Tumbaco. Además, con cada visita de un Maestro que nos visita de fuera del Ecuador, también es una oportunidad para organizar un sesshin ampliado. El CDI recibe regularmente Maestros Zen de Japón: Rev. Hirano Katsufumi; de E.E.U.U. Maestra Gaelyn Godwin y Maestro Michael Newhall; de España Maestra Concha Quintana; y de Chile Maestro Jikusan.
Ocasionalmente, el CDI también recibe visitas y organiza talleres con maestros de otras disciplinas tales como al Maestro de meditación Vipassana : Rev. Bhante Homagama Kondana de Sri Lanka.

 

 

 

 

Contactos

CDI

Av. Juan Montalvo S5-250 y Juan de Ascaray (Las Marías) - Tumbaco

Quito - Ecuador

T1: (593) 2 2375-037 

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